Recubrimos piezas mediante un tratamiento electrolítico por medio del cual obtenemos el cromado duro con unas propiedades mecánicas excelentes, una resistencia a la corrosión inmejorable, y un espesor de cromado variable y adherente.

Las características que se obtienen tras el proceso de cromado duro:
- Resistencia a la abrasión.
- Buen coeficiente de rozamiento
- Resistencia a la corrosión.
- Elevada dureza.
El proceso de cromado se pueden aplicar a todas las estructuras de acero al carbono ya sean templados o no, aceros al níquel o al cromo-níquel, entre otros.
Habitualmente procesamos elementos metálicos de diferentes clientes mediante cromado duro para dotarles de las dimensiones correctas tras un defecto en su fabricación o por un desgaste excesivo en su vida útil siendo la calidad del resultado final idéntica o superior a las condiciones que disponía la pieza antes del proceso.
Las excelentes propiedades de este proceso hacen que cada vez más empresas nos demanden este servicio para dotar a sus piezas de las mejores propiedades desde el principio logrando un mayor rendimiento de las piezas en sus proyectos por su resistencia al desgaste, al impacto o a las altas temperaturas.
Aplicamos asimismo las medidas adecuadas para la seguridad de los operarios así como medioambientales.
